21 de noviembre de 2014

¿Por qué deberíamos ser agradecidas? (Parte 2)



Hoy tendremos las 4 razones restantes y no menos importantes por las cuales deberíamos ser agradecidas, esperando que las 4 anteriores hayan cautivado y motivado tu corazón a ser intencional en la búsqueda de cultivar un corazón agradecido en nuestro diario vivir no importando la circunstancia que afrontemos.

1.    La gratitud es la voluntad de Dios.
Todas deseamos saber cuál es la voluntad de Dios para nuestra vida  y como dice la autora, aunque en ocasiones nos encontramos en la necesidad de buscar Su dirección en situaciones grandes o confusas en nuestras familias, trabajos, universidades o matrimonio, es una realidad que la voluntad de Dios no tiene que ver con ningún lugar, pareja, o trabajo sino con las revelaciones que nos ha hecho en Su Palabra, entre las cuales tenemos 1Ts. 5:18 dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús..”

Entonces querida lectora es ahí donde vemos que la voluntad de Dios es mucho más grande y amplia que los detalles de las letras pequeñas y las medidas exactas que frecuentemente nosotras pensamos. Es decir, que cuando nos encontremos en situaciones desconcertantes en que no sepamos qué hacer o por cuál camino ir, debemos ser AGRADECIDAS, y allí conoceremos estamos en “el centro de Su santa voluntad”.

2.    La gratitud es una evidencia de estar llenas del Espíritu.
Si te has preguntado alguna vez ¿Cómo puedo estar llena del Espíritu?, esta es una buena ocasión para saber que estar agradecido es la evidencia PRINCIPAL de estar llena del Espíritu. Nancy nos deja algunas evidencias que señala el Apóstol Pablo en Efesios 5:19-22 y 6:4-18:

-      Edificación mutua con palabras, himnos y canticos espirituales (5:19)
-      Alabanza a Dios en nuestro corazón (5:19)
-      Humildad y sometimiento mutuo (5:21)
-      Estructuras familiares y relaciones santas (5;22- 6:4)
-      Actitudes y comportamientos adecuados en ámbito laboral (6:5-9)
-      Victoria en la guerra espiritual (6:10-18)

Es bueno saber que no podemos lamentarnos y quejarnos y decir que estamos llenas del Espíritu (…y yo he estado ahí en la queja). Si en nuestros corazones desborda un espíritu de agradecimiento y éste a la vez es expresado con nuestros labios, entonces es una evidencia de que el Espíritu Santo vive en nosotras y de que nos hemos rendido completamente a El, produciendo así el fruto de la gracia en nuestras vidas.

3.    La gratitud refleja el corazón de Jesús
Es sumamente importante ver la disposición de nuestros corazones al momento de servir para nuestro Dios. En la Biblia vemos varias historias en las que los discípulos se presentan con un corazón agradecido al momento de realizar alguna labor. Por ejemplo:

-      Al momento de comer: Muchas veces pasamos por alto el momento de dar gracias por nuestros alimentos antes de comer, y nos olvidamos que el solo hecho de tenerlos es una gran bendición. Y a veces lo damos por sentado (Marcos 8).
-      Al morir Lázaro: Aun antes de Jesús ordenarle a Lázaro que saliera fuera, dedicó unos minutos a darle gracias al Padre por lo que habría de acontecer allí.  (Juan 11:41)
-      Al enfrentar el Calvario: El solo hecho de recordar este suceso me permite meditar en la actitud de Jesús en medio de tal acontecimiento. Nancy nos dice “En una noche cuando, desde una perspectiva humana, El tenia razones de sobra para pensar en Sí mismo y entregarse a la autocompasión, al resentimiento o la murmuración, le dio GRACIAS A SU PADRE con palabras que fluyeron de un corazón agradecido.” 

4.    La gratitud nos prepara para el cielo.
Si pensáramos que estamos en los preparativos de lo que estaremos haciendo por la eternidad, tomaríamos más en serio y le pediríamos a Dios con todo nuestro corazón que nos motive, nos inste, nos empuje (y me atrevería hasta a decir que nos obligue) a “SER AGRADECIDAS”.

La gratitud es como un himno incesante en el cielo, diría que es el motor por el que nuestras almas estarán constantemente alabando, alabando, alabando sin cesar. Por lo tanto, como dice la autora pensemos en este día hoy como un “Ensayo General”. Y simplemente hagámoslo del modo que lo haremos “en vivo y directo” en la función real.

¡Aleluya!  ¡Ya quiero estar allí!

Bendiciones,

Kate.

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