26 de julio de 2013

¿Puedes ver belleza en el quebrantamiento?


Justamente hoy me toco ver una de las publicaciones que constantemente llegan a uno de mis correos personales sobre el ministerio “DaySpring”, me gusta mucho ver sus contantes publicaciones sobre artículos para venta con mensajes cristianos. Pero en este día en particular tienen como invitada a una madre y diseñadora de joyas llamada “Lisa Leonard”, quien comparte su historia en este site de cómo inicia  este proyecto.

Definitivamente que su testimonio es completamente alentador y conmovedor, me movió a reflexionar en este día ya que constantemente he estado quejándome por un sin numero de cosas que están ocurriendo en mi vida, y esta pregunta con la que titulo este post ha traspasado mi corazón; ¿Puedes ver belleza en el quebrantamiento?. Cuando estamos enfocados en solo ver nuestros fracasos, sufrimientos y desalientos en medio del dolor no vemos mas allá de lo que Dios tiene para nosotros; o de qué  Él desea enseñarnos en este tiempo. Cuando las cosas no salgan como planeamos o como deseemos que sea esto no quiere decir que esta mal, simple y llanamente es que no ha sido la voluntad de Dios para nosotros en ese momento; ya sea un trabajo, pareja o decisión personal.

 “El Señor es mi fuerza y mi escudo;
en El confía mi corazón, y soy socorrido;
por tanto, mi corazón se regocija,
y le daré gracias con mi cántico.” Salmos 28:7 (LBLA). Al meditar en la verdad de este texto mi corazón es orientado a confiar en Sus bondades, me insta a recordar que Dios es mi escudo, es quien me fortalece en mis momentos de debilidad y dificultad. Le recuerda a mi corazón que no importa cual sea mi situación debo confiar plenamente en Él. No hay ninguna razón por la cual  pueda sentirme desamparada, porque Dios es mi socorro y esto hace que mi corazón se sienta resguardado, como un polluelo debajo de las alas de su madre; así de resguardado debe sentirse mi corazón en la total dependencia de Él.

Somos seres imperfectos, necesitados de Dios en todas las áreas de nuestra vida. Cuando somos quebrantados y nos hacemos resistentes a Su quebrantamiento, nuestra mente, alma y cuerpo no se sentirán plenos en Él. Si estas roto por tu pasado, por tus guerras espirituales con tu carne o con tu “Yo” interior; entonces es tiempo de hacer un alto, entrega en el altar a tu Isaac. Sera doloroso pero en el dolor hay rendición, entrega y muerte a nuestra carne para que Dios crezca en nosotros. Es necesario que El crezca, y que yo disminuya.” Juan 3:30 (LBLA). 

Como dice Lisa Leonard “cuando aceptamos el quebrantamiento empezamos a ver trozos de belleza en esto y nos damos cuenta de la hermosura que hay en los pequeños detalles.” Te motivo mi estimado lector que medites en estas cortas palabras y dejes que nuestro Dios realice ese hermoso trabajo que Él desea hacer en nosotros cuando decidamos entregarlo “TODO” sin reservas a Él.

Bendiciones abundantes,

Kate.

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