11 de diciembre de 2011

“Diez razones por las que las mujeres no oran- 2da. Parte”


En continuación con nuestro tema sobre “El llamado de la mujer a la oración”, continuaremos señalando las razones por las que se nos hace tan difícil sacar un tiempo para estar a solas con Dios y aquí tenemos las 5 razones restantes. Entre ellas veremos:

6. Pecaminosidad: Sabemos que somos seres pecadores, pero cuando hay momentos en los que le hemos fallado Dios una de nuestras primeras reacciones es dejar de orar. Nos sentimos tan sucios e inmerecedores de su perdón que optamos por alejarnos cuando mas necesitamos estar cerca de Él y de su presencia. Como en una ocasión lo hizo David, prefirió “guardar silencio” (Salmo 32:3).

7. Falta de Fe: Hay momentos en los que no creemos en el poder de la oración, no pensamos que ésta sea determinante. Pero es importante recalcar que cuando tu y yo pedimos a Dios con fervor y sobre todo de acuerdo a Su voluntad; “Todo lo que pidiéramos en oración lo recibiremos.”(Mateo 21:22)

8. Orgullo: Hay momentos en donde nuestra propia autosuficiencia nos lleva a pensar que nos podemos cuidar solos, que no tenemos ninguna necesidad de orar para presentarles a Dios nuestros planes y con esto le decimos a nuestro creador según la autora que "No somos dependientes de Él"; porque al orar nos desprendemos de las cosas que consideramos convenientes para nosotros y dejamos que Dios nos dirija. La verdadera oración y el orgullo no pueden coexistir en el mismo lugar y al mismo tiempo. “El autosuficiente no ora, el satisfecho de sí mismo no va a orar y el que cree tener seguridad moral no puede orar”. (2Cronicas 7:14)

9. Inexperiencia: cuando no somos asiduos haciendo algo, no tenemos experiencia en ello entonces así mismo sucede con la oración. No sabemos orar porque no oramos, entonces la oración como cualquier habilidad, se torna más fácil con la repetición. Por lo tanto debemos orar de manera regular, diligente y fiel para que poco a poco y gracias a la persistencia ir tomando experiencia en ello.

10. Pereza: Habiendo llegado a este último punto y analizado todos los anteriores creo que juntas hemos llegado a la conclusión de que todos los obstáculos anteriores son asesinos de la oración. No pensemos que este por ser el último es el menos perjudicial, al contrario. Este nos permitirá entrar o no al departamento de la oración; así que es vital.

Entonces mi estimada lectora orar no es tan difícil, sólo tenemos que tener disciplina y verlo como una aventura en donde sólo estarán Dios y tú. En una ocasión Leonor Doan dijo “Orar es tan sencillo como abrir fácilmente una puerta y llegarse a la misma presencia de Dios, para allí, en la quietud, escuchar su voz; o quizá para hacer una petición o simplemente para escuchar. Lo que sea, no importa. El solo estar en Su presencia, Eso es la oración”.

Es decir recuerda esa primera vez en la que tenias tú primera cita con tu novio o tu esposo; hoy el solo recordarlo nos hace sonreír y pensar lo nerviosa que estábamos aquel día pensando acerca de qué nos pondríamos o cómo nos peinaríamos, cómo hablaríamos para no vernos tontas; cosas tan triviales como esa nos quitaban el aliento. Pero queríamos que ese momento fuese especial, hermoso y sobre todo inolvidable. Pues chicas así debería ser nuestra cita con nuestro novio celestial, y pienso que aun mejor; porque es un novio especial, que nos ama aun por encima de lo que un novio o esposo terrenal puede hacerlo. Así que, ¿por qué no hacer de ese momento un tiempo especial?, ¿una hora especial? o ¿una vestimenta especial?. Él es mi Rey y yo su Princesa; así que ese momento debe ser crucial para nosotras en el día, Él no es cualquier persona y solo nos pide que nos acerquemos a Él, que le tengamos confianza y que dediquemos un tiempo de nuestra apretada agenda para hablar con Él, yo estoy completamente segura que Dios estará dispuesto a escucharnos 24/7(24 horas y 7 días a la semana) sin límite de tiempo.

Orar hace que descansemos en las profundidades de nuestro Dios, es soltar todas nuestras cargas en sus manos y dejar que Él haga el resto. Pero, ¿qué sucedería si decidiéramos llevar sobre nuestros hombros un camión de carga? ¡Nos aplastaría! Así que créeme querida, ¡no podemos!

Recuerda que: “Si realmente deseamos tener una vida de oración, la mejor manera de lograrlo es orando” Thomas Merto

Bendiciones mil,
Kat.

1 comentario:

Carlos Read dijo...

Me sorprende la similitud en el comportamiento y en la espiritualidad- pecaminosidad del hombre y la mujer! Parece que en esto no hay diferencia por el sexo!!

Carlos Read