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De la queja a la alabanza

Al leer este capítulo oré al Señor porque sabía que seria uno de los más fuertes para mí pues, constantemente lucho en mi corazón para no quejarme tanto y ver el lado bueno de las cosas y sobre todo ver cómo Dios utiliza cada situación para bendecir mi vida de alguna forma en particular aunque yo no lo perciba así. Siempre existirán dos tipos de personas: los agradecidos y los desagradecidos. Aquellos que se quejan constantemente y aquellos que adoran no importando su condición. A ti que leerás las dos partes de esta sección titulada “De la queja a la alabanza” al final tendrás las herramientas para decidir si eliges ser agradecida o desagradecida, reconocer una bendición o simplemente pasarla por alto, identificar un acto de bondad o ignorarlo negligentemente. Algo que me llamó mucho la atención en esta primera parte del capítulo es como Nancy nos relata la historia de la autora de himnos Fanny Crosby, esta tremenda mujer de Dios tuvo que tomar una decisión en su vida r...

¿Por qué deberíamos ser agradecidas? (Parte 2)

Hoy tendremos las 4 razones restantes y no menos importantes por las cuales deberíamos ser agradecidas, esperando que las 4 anteriores hayan cautivado y motivado tu corazón a ser intencional en la búsqueda de cultivar un corazón agradecido en nuestro diario vivir no importando la circunstancia que afrontemos. 1.     La gratitud es la voluntad de Dios. Todas deseamos saber cuál es la voluntad de Dios para nuestra vida  y como dice la autora, aunque en ocasiones nos encontramos en la necesidad de buscar Su dirección en situaciones grandes o confusas en nuestras familias, trabajos, universidades o matrimonio, es una realidad que la voluntad de Dios no tiene que ver con ningún lugar, pareja, o trabajo sino con las revelaciones que nos ha hecho en Su Palabra, entre las cuales tenemos 1Ts. 5:18  “ dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús..” Entonces querida lectora es ahí donde vemos que la voluntad de D...

¿Por qué deberíamos ser agradecidas? (Parte 1)

Cuando empecé a leer el capítulo 4 del libro “Sea agradecido” me dije ‘bueno constantemente tengo razones por las cuales estar agradecida”, pero la realidad es que aunque nuestros corazones lo saben, resulta difícil llevarlo a la práctica cuando no somos intencionales en hacerlo. En ocasiones nos encontramos atravesando un proceso de prueba bien intenso, y nuestras mentes se nublan, no vemos la luz en medio del camino y peor aún el enemigo de nuestras almas quiere hacernos creer que nuestro Amado Dios nos ha abandonado y no está caminando con nosotras en el proceso. Ahí es cuando lo último que tenemos en nuestras mentes es  “ser agradecidas”.  Pero amadas lectoras hay más de mil razones por las cuales deberíamos serlo y si no podemos ser agradecidas por las circunstancias, seamos agradecidas por aquello de lo que hemos sido libradas. Nancy en este capitulo nos muestra 8 razones por las que deberíamos estar agradecidas con las cuales espero se sientan identificadas a...

“Tus prioridades se reflejan en tus hábitos”

Leyendo el capitulo #5 del libro “Mujeres sabias en un mundo salvaje” de Mary A. Kassian , podremos ver la diferencia tan marcada en los hábitos de la mujer sabia y la mujer salvaje. Como j o ven soltera, esta porción de Proverbios 31:27 “Ella vigila la marcha de su casa, y no come el pan de la ociosidad,” que exalta a la mujer virtuosa, y hace alusión a la chica sabia que es auto-disciplinada, pienso que esto no es sólo   para mujeres casadas que vigilan su casa y ponen en primer lugar las cosas del hogar, y velan por   su bienestar; sino que también es aplicable a mí como soltera, desde el momento en que   deseo que lo interno refleje lo externo en mí. Y no es cierto que como mujer soltera, sin tener un hogar   que cuidar, esto me sirva de excusa, y me lleve a estar más tiempo fuera de casa con mis amigos, de compras, divirtiéndome o entreteniéndome en actividades diversas. La palabra de Dios es m á s que clara cuando vemos el paralelo de...

"La ruta de la envidia"

Desde los inicios de la humanidad encontramos la envidia. Se trata de un sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas. Tal fue el estado de ánimo de Eva cuando deseó ser igual a Dios y se dejó seducir por la serpiente para comer el fruto prohibido buscando tener conocimiento absoluto. “Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió. Génesis 3: 4-6”  El pecado de la envidia no viene sólo sino que arrastra muchos otros consigo y en especial la falta de amor al prójimo. En el libro de Melissa Kruger “La Envid...

"Nuestro verdadero rol"

Es muy notorio ver en las revistas locales e internacionales como foto de portada a “Mujeres exitosas”,  “Mujeres emprendedoras” o “Mujeres de hierro”, pudiera seguir indicando algunas más, pero ver esas portadas me atemoriza. Hace algunos años cuando salí de la universidad tenía mi vida programada, a los 25 ya tendría mi maestría fuera del país y antes de los 30 estaría casada, con hijos y sería una mujer exitosa en el ámbito laboral. Al ver que los años pasaban y algunas de estas “metas” no se fueron cumpliendo en mi reloj de vida empecé a frustrarme. ¡Cuán errada estaba al inicio de mis 20 enfocándome en un rol de la mujer que no es el instituido por Dios! Es triste y desconcertante ver cómo en la actualidad no se admiran las mujeres por ser reverentes y moderadas, o modestas y castas, o gentiles y calladas; ni por amar a sus esposos e hijos, por mantener sus casas limpias y bien ordenadas, por cuidar de sus padres ancianos, por proveer hospitalidad. El éxito que como...

“Dios compenso su fe”

Definitivamente que la forma en la que Dios usa a la viuda de Sarepta me deja reflexionando.  Sarepta de Sidón, era una nación pagana, corrupta e idólatra, lo mismo que Samaria. Y el juicio de Dios, fue que no llovería durante tres años y medio. Allí fue enviado Elías, y a causa de la sequía, el arroyo se secó y Dios le llevó a otro lugar. Cuando Elías llegó a Sarepta, vio a una viuda pobre recogiendo leña. Quizá se preguntó: “¿Será esta la mujer que va a alimentarme? Pero si es tan pobre, ¿cómo va a hacerlo?”. Aun así, Elías empezó a hablar con ella. Le dijo: “Te ruego que me consigas un poco de agua en un vaso para que yo beba”. Cuando ella fue a buscar el agua, Elías le dijo: “Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano” (1 Reyes 17:10, 11). Para la viuda, darle agua a aquel desconocido no era ningún problema. Pero darle pan sí era un problema. ¿Por qué?; Ella le dijo a Elías: “Vive el Señor tu Dios, que no tengo pan, sólo tengo un puñado de harina en la tinaj...