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“Débora, una mujer ayudadora y valiente”

“Débora, profetisa, mujer  de Lapidot, juzgaba a Israel en aquel tiempo; y se sentaba debajo de la palmera de Débora entre Ramá y Betel, en la región montañosa de Efraín;  y los hijos de Israel subían a ella a pedir juicio. (Jueces 4: 4-5) El período de los jueces no solo fue una época espiritual difícil para Israel, sino también de guerra y violencia. Una muestra de ello es la batalla contra Sísara y el ejército cananeo. Puede que Barac haya sido un líder renuente, pero cuando Débora le dijo que saliera a pelear, él hizo frente a un enemigo muy poderoso que tenía carros de hierro. El cántico de Débora (Jueces 5:21) evidencia que Dios hizo crecer el torrente Cisón para que los carros de Sísara se atascaran en el barro y quedaran inservibles. Débora fue uno de los jueces más sobresalientes. En aquella época, el que una mujer como ella tuviera que asumir una posición de autoridad, fue una evidencia de decadencia. Fue un indicio de debilidad y de una época de laxitud...

El noviazgo de una joven consagrada (Final)

Al finalizar esta serie sobre el noviazgo les dejamos con una breve reseña que precisamente une este tópico del noviazgo con el tema general de  nuestro ministerio para este 2015, “La consagración” ya que como nos invitaba a reflexionar desde principios de año, nuestra hermana Catherine Scheraldi de Núñez en la serie titulada “¿Qué es la consagración?”: "Podríamos preguntarnos ¿cuáles áreas de mi vida necesitan ser santificadas? La respuesta es obvia: los pensamientos, forma de hablar, mis acciones  o mi comportamiento, mis emociones, mi ropa, mis motivos, mis deseos, posiblemente  mi carrera si no agrada a Dios o por lo menos la forma como trabajo.  En otras  palabras es un cambio en mi cosmovisión porque Él lo quiere todo de mí. Él es un Dios celoso (Éxodo 20:5) porque El merece todo."   En la respuesta a esa pregunta sobre las áreas de mi vida que necesitan ser consagradas, obviamente encontramos el noviazgo.  Por tanto, veamos qué tiene...

El noviazgo de una joven consagrada (Parte 4)

A manera de resumen de esta serie queremos recordarles los siguientes puntos sobre el propósito de un noviazgo para Su gloria: Es un tiempo para hablar. El hablar con la persona con quien vas a vivir toda tu vida te va a evitar graves problemas en el futuro. No pienses que tendrás un novio perfecto, porque nadie en este mundo lo es, por eso es importante conocer sus virtudes y sus defectos. El verdadero amor es amar a alguien no porque sea perfecto, o sea no se trata de amar porque…, sino es amar a pesar de... Para que la pareja glorifique a Dios es muy importante que trabajen en sus debilidades y puntos fuertes desde el principio. Es un tiempo de oración. Es necesario un período donde la pareja se conozca mejor pasando el menor tiempo posible juntos, porque podría tratarse de un enamoramiento fugaz, y a esto se le debe dar tiempo… y así ver si en realidad el Espíritu Santo nos muestra que los planes de Dios para nuestras vidas incluyen a la otra persona. Durante el...

El noviazgo de una joven consagrada (Parte 3)

Un noviazgo cristiano NO debe ser un juego, sino la antesala del matrimonio. Una joven cristiana no debe exponer su corazón al mantener relaciones superficiales o que son dañinas siendo que Jesús la compró con Su sangre. Jesús merece ser honrado al mantenernos en santidad y pureza. Esto implica guardar en santidad los cuerpos y corazones que Él ha redimido (Pr. 4:23; 1ª Co. 10:31). Para saber si como solteras estamos viviendo un noviazgo consagrado es recomendable hacernos estas preguntas: 1. ¿Es el Señor el centro de nuestra relación? ¿De nuestras conversaciones, actividades, energías?  2. ¿No hemos desplazado al Señor del centro de nuestras vidas individualmente al dar paso a la relación?  3. ¿Nos motivamos uno al otro a buscar más de Cristo? 4. ¿Es mi novio un cristiano verdaderamente comprometido que pueda ser mi líder espiritual si nos casamos? (1ª Co. 15:33) 5. ¿He establecido límites físicos claros (bíblicos) en la relación?  6. ¿Los he comun...

El noviazgo de una joven consagrada (Parte 2)

Desde el inicio de nuestra relación iniciamos una mentoría que ha sido de gran ayuda en nuestro crecimiento como novios cristianos al poder discutir juntos, estos temas de manera más profunda como también de forma individual.  Es indispensable contar con mentores a quienes podamos rendirles cuenta de cómo va caminando nuestra relación. En nuestro caso sus consejos nos llevaron a hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué cosas no debemos permitir en nuestro noviazgo? Reconociendo que solo con la gracia de Dios podemos lograrlo, a continuación nuestras respuestas, las cuales no pretenden ser exhaustivas; veamos: 1.- El estar solos en una casa, pieza, lugares oscuros o salir de vacaciones solos: Esto es exponernos a la tentación, no debemos creer que estamos tan fuertes, no podemos confiar ni en nosotros mismos. (1ª Co. 10:12) 2.- Besos o caricias reservados para esposos: Debemos evitarlos pues invariablemente nos llevarán a pecar recordemos que con la misma boca ...

El noviazgo de una joven consagrada (Parte 1)

Tengo 31 años. Mi espera en el Señor por el hombre que Él tenía para mí, duró un largo tiempo. No les puedo negar que hubo momentos de altas y de bajas pero hoy al mirar atrás y descubrir la misericordia de Dios para mi vida a solo meses de contraer matrimonio he entendido y valorado que “valió la pena la espera” . No soy perfecta y mi novio tampoco pero en nuestro noviazgo hemos procurado poner límites bíblicos para no caer en pecado. Recordemos que estamos luchando constantemente con nuestra carne la cual desea a toda costa hacer lo que no agrada a Dios. Por eso debemos obrar en sabiduría y sobre todo, orar sin cesar. Un noviazgo cristiano debe ser un compromiso serio entre dos creyentes maduros de sexo opuesto, se trata de una relación normal, buena; ya que entre otros propósitos divinos, el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro, para casarse, para estar en compañía, la Biblia dice que  la mujer es la ayuda perfecta para el hombre. «Y el Señor Dios dijo: N...

“Noemí, la mujer que lo pierde todo”

“Pero murió Elimélec, esposo de Noemí, y ella se quedó sola con sus dos hijos.4 Éstos se casaron con mujeres moabitas, la una llamada Orfa y la otra Rut. Después de haber vivido allí unos diez años,5 murieron también Majlón y Quilión, y Noemí se quedó viuda y sin hijos. (Rut 1:3-5) El nombre de Noemí quiere decir: Dulce, amable o placentera. Probablemente su carácter reflejaba el significado de su nombre, pero eso tuvo un gran cambio cuando la adversidad la visitó en tierra extraña. La historia está ubicada en los días cuando los jueces gobernaban   en Israel, cuando la familia de Elimelec, impulsada por el hambre, emigró a la tierra de Moab. Allí una gran tragedia les alcanzó. Primeramente, Noemí quedó viuda, muere Elimelec; más tarde mueren sus dos hijos Mahlón (esposo de Rut) y Quelión (esposo de Orfa), quedándose sola con sus dos nueras, Orfa y Rut. Finalmente, Noemí decide regresar a su tierra al saber que no había más hambre en Judá, y comienza su viaje acompañada de R...